Centro de Psicología y Potencial Humano

CENTRO DE PSICOLOGÍA Y POTENCIAL HUMANO

El Centro de Psicología y Potencial Humano es una clínica especializada en Psicoterapia Individual, de Pareja, Familiar, Infantil, Asesorías psicológicas, Entrenamiento Psicoemocional e Impartición de Talleres enfocados al Desarrollo y Potencial Humano de particulares, escuelas y empresas.

Ofrecemos atención psicológica y asesoría con los más altos estándares de ética, profesionalismo, compromiso, confianza y eficacia en los tratamientos terapéuticos y actividades psicológicas para el desarrollo humano.

Contamos con un Sistema de Diseño Permanente de Potencialización Humana (SDP) que nos permite ser únicos en Asesoramiento, Formación y Desarrollo de talleres y seminarios para niños, adolescentes, adultos; así como escuelas y empresas a la medida de sus necesidades.

Estamos completamente comprometidos con el bienestar de su vida emocional, nos esforzamos día a día para ofrecer el mejor servicio terapéutico; eficiencia en la prevención de enfermedades de la salud emocional y procuración del desarrollo y potencialización humana desde la infancia a la adultez.

 

Inscríbete a nuestro boletín por correo:

Nombre:

Correo:



Nuestro Centro ayuda a construir las bases para el crecimiento personal a través de la psicología como una disciplina cercana, amable y comprometida, rompiendo esquemas de una ciencia inaccesible e innecesaria, entre muchos otros mitos a su alrededor; siendo, la opción idónea para la resolución de problemas humanos. Utilizamos los mejores recursos y estrategias sistematizadas para nuestros servicios, contando con profesionistas especializados.

Dependencia Emocional,
en busca del afecto perdido

Por: Psict. Alba Genoveva Palma Contreras

Sensación continua de abandono, vacío emocional, sumisión, devaluación son sólo algunas características de las personas que presentan dependencia emocional. Mucho se ha hablado sobre este término y, aunque no es una concepción del argot científico, se presenta en múltiples casos, ya sea como una característica de personalidad o como un trastorno.

El primer contacto afectivo desde la infancia suele ser la madre quien al proveer de los cuidados, caricias y atención va moldeando y fomentando la vida emocional del bebé, sin embargo, cuando una madre no le otorga el tiempo y calidad afectiva adecuada que fomente su seguridad y confianza, entre otros factores; inicia el desarrollo de una demanda afectiva tan importante que se convertirá al pasar del tiempo en la búsqueda incesante de ese afecto no recibido, entre otros factores que pueden contribuir como la cultura, biológicos, etc; es así que la dependencia emocional se define como la necesidad extrema de carácter afectivo que una persona siente hacia distintos tipos de relaciones.

Los patrones de conducta de una persona dependiente emocional, suelen ser destructivos en sus vinculaciones y altamente agresivos consigo mismos, su pensamiento gira en torno al sujeto idealizado, lo percibe inalcanzable, por sobre todas las cosas, en constante complacencia y sumisión y a pesar de que estas relaciones tienen alta carga negativa, con bloqueo del crecimiento sano emocional, la excesiva necesidad de ser amado, lleva a sostener las relaciones desproporcionadas e insanas a altos costos.

(Extracto original de una mujer dependiente emocional)

Sin él... Mi vida no tiene sentido, no existe el tiempo, ni motivación... No importa si él siente lo mismo
por mí, me conformo con lo poco que él me pueda dar, porque lo necesito junto a mí para respirar... Me dicen que es dependencia, y puede que tengan razón, pero sin él todo es gris, por ello prefiero aunque sea migas de ternura a la idea de no verlo más...

M. Luján

Debido a que los rasgos de personalidad son consistentes y estables, la dependencia es parte de la historia de vida que se va arraigando convirtiendo por lo general sus relaciones importantes en relaciones dependientes.

En la edad adulta, la búsqueda incesante y desproporcionada de la aprobación afectiva, fomenta el querer encontrar a través de la pareja un sentimiento de bienestar a la autoestima, misma que es lacerada constantemente por la propia persona, ocasionando un sufrimiento permanente, en ocasiones puede no percibirse socialmente por que la dependencia se vive al interior de la relación de pareja. El miedo a la soledad juega un papel fundamental en la desmedida y elevada ansiedad de separación o desapego. Este círculo propicia que la persona dependiente se devalúe más y perciba que no tiene la capacidad de afrontar problemas o conducir su vida y toma de decisiones por sí misma.

Para que la relación dependiente se concrete, estas personas quedan vulnerables ante dependientes-dominantes, personas con tendencias sádicas, en relación masoquismo-sadismo, individualista, convivencia a bases de chantajes emocionales, agresión constante, y frustrados intentos de ruptura en la relación.

Requieren de mucho tiempo para percatarse que sus relaciones son desproporcionadas y si lo perciben es complejo terminarlas con solo la voluntad; las preocupaciones, humor oscilante, tendencias depresivas severas, aumento de ansiedad, provocan la aparición de enfermedades psicosomáticas, aquellas que se manifiestan como enfermedades orgánicas o físicas pero son de origen emocional.

Por lo tanto, la dependencia emocional debe ser atendida, no es sano, dejarse humillar, agredir, devaluar, ya que este es el núcleo de la violencia intrafamiliar, el maltrato a los hijos y sobretodo una vida de sumisión dolorosa y sometida al vacío emocional y a la búsqueda inencontrable.

Relato de una mujer con tendencia dependiente después de la psicoterapia:

…Yo priorizaba y anteponía las necesidades de mi pareja para complacerlo y satisfacerlo, dejando a un lado las mías; es el querer estar con el otro, sin importar los riesgos que para ello se tomen aunque el resultado sea efímero... y al final no obtuve lo esperado…

Grisa Sámano

FRUSTRACIÓN
Lo que sucede cuando nos frustramos

Por: Psict. Alba G. Palma Contreras

¿Cuántas veces se ha frustrado porque las cosas no salieron como lo había pensado, deseado o planeado? La frustración es un estado de decepción debido a un deseo insatisfecho, es la capacidad de concebir la idea de que hay expectativas que no pueden ser totalmente satisfechas.

Desde niños se manifiesta a través de berrinches, llantos, gritos, pataletas, sin embargo, es de suma importancia para la formación sana de la personalidad, ya que va orientado al crecimiento y desarrollo de alternativas y creatividad de solución, un menor con gratificaciones ilimitadas poco aprenderá de las exigencias realidades y obtendrá una errónea noción de que las necesidades tienen que ser resultas por otras personas, aumentando el narcisismo y falsas expectativas de logros personales.

El manejo de la frustración inicia en la infancia, siendo los padres quienes deben ayudar a comprender que no siempre se consigue lo que se quiere o desea, que los demás y el menor tienen sus propios límites y la aceptación de la realidad sin experimentar sentimientos excesivos de ira, agresión o tristeza, ayudándolo a identificarlos explicando y comprendiendo dichos sentimientos.

La frustración en caso de los adultos depende de la organización interna, hay insatisfacciones de gran impacto, duración y persistencia debido a los obstáculos y cuando se utilizan los mismos recursos para satisfacer la necesidad frustrada aumenta considerablemente el sentido de frustración.

La intensidad y repetición de las frustraciones pueden ocasionar depresión, ansiedad elevada, el enojo, ira, agresividad que puede ir dirigida hacia personas u objetos o bien hacia sí mismo. Pero profundizamos más, cuando la frustración se presenta en el adulto en formas no adaptativas, de inicia una vinculación con la psicopatológica de la personalidad. Como el caso de las personas narcisistas donde la tolerancia es menor, con un interior desorganizado o un nivel de fortaleza débil es terreno fértil para un nivel de tolerancia mínimo y frustración elevada, esto en cuanto a nivel extremo pero puede presentarse a menos grado que sí afecta considerablemente el estado anímico y la conducción de los actos.


Las frustraciones de la vida dan forma al carácter, un ejemplo son aquellas necesidades de afectividad no resueltas en la infancia, tendrán un gran impacto en la percepción de las relaciones interpersonales, el autoconcepto, la visión de la vida, etc. Analice por un momento cuántas de las frustraciones que ha experimentado a lo largo de su vida han dado como resultado lo que es ahora. Cuando la persona mantiene equilibrio interno y la fortaleza de su Yo se encuentra en condiciones de óptimas, usualmente intentará con motivación nuevamente lo que en un presente se ha frustrado, si por el contrario, se presenta un yo debilitado, con recursos internos como la tolerancia disminuida, la persona tenderá fácilmente al sentimiento del fracaso, opresión, tristeza, aislamiento, devaluación de la autoestima teniendo la imagen de sí mismo, orientando a la involución interna.




La frustración trae consigo cuando se posee un alto grado de exigencia para sí mismo, el sentimiento del fracaso, exigencias internas severas, sentimientos de culpa a manera potencial de autocastigo, siendo que cuando la frustración está por encima de las satisfacciones deviene un deterioro emocional importante, pudiendo experimentar una continua necesidad de pelear, comer y beber compulsivamente, incluso llegar a riñas o por lo contrario a una depresión mayor.

Considere si las frustraciones que lleva consigo mismo son originadas por el entorno o porque está siendo muy duro con usted mismo, si las alternativas de solución que ha elegido son las adecuadas o se ha enfrascado en la frustración sintiendo el fracaso, es conveniente recurra a la identificación de la frustración, el impacto y el tiempo que requiere para solucionarlo, de tal manera que evite hacerse daño a sí mismo y prolongar infructuosamente la solución.

 

 


Ciudad de Campeche
México
981-10-3-30-31

Calle Galeana #66 A. San Román, entre Av. López Mateos y Calle 18. San Francisco de Campeche, Campeche. México.

Diseño web y hospedaje: MC Media